Jornada del Viernes 6 y Sábado 7

Juntada
Desde la mañana y a cargo de Ezequiel Silva y Néstor Míguez se realizó la Juntada, en la cual los animadores intentaron desde una mirada teológica dar respuesta a algunas preguntas, como, el por qué de un Seminario de Formación Teológica, con el lema de: Distribución de las Riquezas para la vida de los Pueblos. Distinguiendo la distribución de las riquezas, en su carácter económico, haciendo referencia a la distribución de la renta, y también de los bienes culturales, religiosos, sociales, etc. que son fruto de la vida que Dios sembró para todas y todos.
También nos invitaron a mirar y reconocer como herramienta para el cambio, que la teología cristiana en muchos momentos ha estado ligada a una teología de la apropiación, contraponiéndose con el deseo de distribución y liberación pensada y profesada por Cristo. Señalaron que la corrupción es propia del sistema capitalista, que está en su seno, que es la perversión de las formas de actuar, sobreponiendo los intereses particulares de acumulación, por sobre los de distribución, para la vida de los pueblos.
Una vez terminada la exposición, invitaron a trabajar y reflexionar en base a los textos bíblicos de Lucas 12, 13-21 acompañado de la pregunta ¿Qué riquezas tenemos y qué queremos generar? Y el texto del Apocalipsis 18 haciendo referencia a Babilonia, aquella que quiso dominarlo todo, hasta la vida humana.
Luego del mediodía, se realizó un “parate” en los trabajos en grupos para pasar al salón comedor y disfrutar el esperado almuerzo después de una larga mañana de intenso trabajo y reflexión.
Por la tarde, de nuevo en actividad, se volvieron a encontrar pero ahora reunidos de a tres grupos, con el esfuerzo de sintetizar y pensar en acciones concretas tendientes a favorecer la distribución de la riqueza, para así elaborar la puesta en común que sería al día siguiente en la Feria de la Distribución.
Por la noche se realizó una celebración eucarística festejando y dando gracias por el tiempo compartido. Dando paso a la cena y un posterior “fogón” que se realizó en el salón de Orlando y Susana. Entre artistas propios del Seminario y música de todo tipo, duró hasta las cuatro de la mañana.

Feria de la Distribución
El día comenzó ventoso y apresurado al levantarse para preparar los bolsos para la vuelta de cada delegación a su tierra, y con la emoción de la muestra a todos de las producciones. La Feria se realizó en el corredor y salones del hotel. Entre guitarras, trenes de papel, juegos con botellas e invitaciones a participar, expresaron propuestas e ideas para la distribución de la riqueza.
Por último se hizo un cierre, agradeciendo a todos, cantando y dejando en el aire, que si bien era de despedida, un clima de alegría y esperanzas de cambio.

Jornada del Miércoles 4 y Jueves 5

Celebración y presentación de la investigación sobre “Creencias y Pertenencias Religiosas en la Argentina”
Por la mañana, dando comienzo al día, que despertó ventoso pero con un sol que calmaba el frío, se realizó en el salón de Orlando y Susana una emotiva celebración en conmemoración de la compañera Susana Goyochea. En un ambiente de fiesta y con mucha alegría, se compartió el afecto hacia Susana viendo un video y con palabras en las que solo el amor reinaba, con participación de su hermana y dos de sus sobrinos.
Luego, se dio paso a la presentación del sociólogo Fortunato Mallimaci, investigador del Conicet, que presentó un estudio que llevó a cabo en equipo con colegas de la universidad de Córdoba, de Mendoza, de Buenos Aires y del Conicet, sobre “Creencias y Pertenencias Religiosas en la Argentina”. La ponencia, que si bien fue una explicación y un relato de las encuestas realizadas, buscó definir y explicar la imprescindible distribución de los bienes religiosos, con la idea de una necesaria producción de nuevos bienes, teniendo en cuenta la complejidad y dinamismo social y la multiculturalidad.
Terminada la disertación, se dio un tiempo de trabajo en pequeños grupos espontáneos para que prepararan preguntas para realizar al investigador. Pasado el momento de los grupo, de vuelta todos juntos y respondidas las preguntas hechas a Mallimaci, se continuó con la celebración invitando a los servidores y a los representantes de cada delegación para que hagan entrega, en forma de agradecimiento, de los frutos de su tierra (aquellos que en la celebración del primer día se habían ofrendado al dios mercado) a los servidores y entre cantos, se agradeció el esfuerzo y energía puesta por ellos para el pleno desarrollo de 24 Seminario. Así, en un clima de emoción y agradecimiento, finalizó la actividad de la mañana dando paso al almuerzo y a la espera del último trabajo por talleres.

Talleres
Por la tarde, todos los distintos talleres cerraron su actividad entre charlas, lecturas, música y profundas discusiones.

Marcha… 1, 2, 3!!!
A partir de las 20 hs se realizó una marcha en la playa y en el predio del Complejo Turístico Chapadmalal. Fue el momento en el que se expresaron los elementos necesarios para la construcción de un nuevo proyecto de país, levantando las voces (que se hicieron una) con justos reclamos y reivindicaciones de justicia y dignidad para todos y exponiendo profundamente lo que desde el Seminario entendemos que es la “Distribución de las riquezas para la vida de los pueblos”, aportando así para la construcción de un país todos y todas.
En la playa se produjo la quema del muñeco representativo del Dios Mercado, ese que nos pide todo y nos da poco, como muestra de que no es lo que buscamos todos y todas los integrantes y participantes del Seminario. También se hizo un homenaje a Eduardo Pironio, quien fuera en otras épocas obispo de Mar del Plata.
Para terminar, en el salón de Orlando y Susana se presentaron los testimonio de dos familias, una de ellas víctima de la desaparición de su hija y la otra del asesinato de su hijo, con reales demostraciones de amor y fuerza hacia la vida y siempre con esperanzas de justicia, terrenal y celestial.
Ya terminando la actividad del día, se invitó a los participantes a quedarse a escuchar y bailar al ritmo de bandas de la zona que acompañados del folclore, la salsa y otros ritmos alegraron el ambiente.

Jornada del jueves 5

Día libre
Para la suerte y el resople de todos, el día que se había designado como “libre de actividades” para los participantes, amaneció bajo el agua dejando muchas ideas de tarde de playa "en veremos". A media mañana y todavía con lluvia salieron los micros hacia Mar del Plata, para que la gente pudiera (aunque el día no ayudaba) recorrer, pasear, comprar recuerdos y conocer el que no conociera, llevándose una vianda para el almuerzo. Mientras que algunos viajaron a Mar del Plata, otros fueron a Miramar y otros se quedaron en el complejo y en la playa, con una tarde para mates y torta fritas.
Aunque el día demasiado no ayudó, los ánimos del Seminario superaron la lluvia, y a la noche con guitarras y cantos se armó baile y fiesta en la terraza del hotel, reflejando las ganas de estar juntos y los ánimos celebrativos, distintivos de todos los Seminarios de Formación Teológica.

Jornada del martes 3

Presentación del eje Culturas Populares y Medios

La jornada comenzó con una celebración en base al texto bíblico donde se cuenta la parábola del patrón que va contratando trabajadores a diferentes horas del día y luego les paga a todos lo mismo. A partir de estas palabras de Jesús, el pastor Néstor Míguez hizo una explicación y un comentario para todos los participantes.
A continuación, se hizo una recuperación del trabajo del día anterior a modo de hilo conductor del Seminario y se leyeron adhesiones de algunos obispos.
La presentación el eje la realizaron Jorge Huergo, comunicador y profesor en la Universidad Nacional de La Plata y Kevin Morawicki, de Misiones, comunicador y docente de la misma Universidad.
Ante el salón Orlando y Susana lleno de participantes del Seminario y sirviéndose de una presentación de Power Point con numerosas fotos, música y videos de fragmentos de programas de televisión, los animadores nos llevaron a repensar la importancia de los medios de comunicación en la construcción de la hegemonía política, económica, cultural.
La búsqueda de la exposición fue planteada por los animadores como una invitación a buscar un acercamiento alternativo a la cultura diferenciando tres tipos de cultura: la culta, la tradicional y la masiva. La diferentes concepciones de cultura son es porosa y dinámica, lo tradicional es, en ocasiones, absorbido por el mercado y lo político se incorpora en lo culto, etc.
En estos tiempos existe una transpolacion constante y dinámica en los formatos culturales, adecuándose o no al mercado y a la forma de vida imperante.
Otro de los temas abordados fue sobre la libertad de prensa o de empresa, poniendo en cuestión una supuesta defensa de la libertad de prensa que esconde una descarada defensa de libertad de empresa, manipulando las noticias de acuerdo a los intereses de los multimedios.
Por ultimo, como cierre, los animadores dejaron planteado a los participantes la invitación a que como colectivo y como sujeto siempre que se realice una incorporación de información, se lleve a cabo con una mirada crítica, como base para incrementar nuestra capacidad de acción.

Trabajo en grupos
En grupos se trabajó sobre estas preguntas
· ¿Qué relación hay entre nuestra cultura y nuestra vida cotidiana, con lo que dicen los medios?
· ¿Cuáles son los intereses y las narrativas sobre la realidad que sostenemos como colectivo?
· ¿Qué podemos hacer ante esto?
La producción grupal fue expresada mediante la confección de tapas de diario, de alguna fecha presente o futura a elección.
La puesta en común fue simulando una calle, una esquina de cualquier ciudad donde los canillitas anuncian a gritos los títulos de sus diarios. De esta manera, más de noventa diarios simultáneamente fueron circulando por el lugar, en un clima con mucha pasión, alegría y entusiasmo.

Talleres
Por la tarde continuó el trabajo en los diferentes talleres. Una de las delegaciones invitó a la noche a ver la película “4 de Julio”, sobre la masacre de los sacerdotes y seminaristas palotinos.

Jornada del Lunes 2

Presentación del eje Histórico

El día comenzó temprano y después del desayuno todos se fueron acercando al salón “Orlando y Susana” para compartir la celebración de apertura en torno al texto bíblico de Éxodo 16 donde se presenta la distribución del maná y de las codornices entre el pueblo de Israel en el desierto. Ezequiel Silva planteó algunas claves de interpretación del texto relacionándolo con la idea de distribución de la riqueza del lema del Seminario.
Luego, los animadores nos introdujeron y desarrollaron algunos períodos del proceso histórico argentino, entendiendo la necesidad de saber de dónde venimos, por que si no sabemos esto no podemos saber dónde estamos, y si no sabemos dónde estamos, nos costará armar un futuro.
Maximiliano Molocznik, historiador y docente de Merlo (Buenos Aires) abordó una mirada más general como sociedad y Gustavo Morello, Sacerdote Jesuita, investigador y docente en la Universidad Católica de Córdoba se centró en la dimensión eclesial. A través del planteo de interrogantes como ¿Por qué siendo un continente rico somos pobres? O ¿Por qué no se puede discutir la posibilidad de la distribución de las riquezas? Fueron entrando directamente en la historia de nuestro país y su íntima relación con los detentadores del poder hegemónico, haciendo ver que el problema no es la falta de recursos, sino la distribución.
Siguiendo con esta idea y para entender su porqué, se planteó que la historia que se conoce, la que está escrita y la que nos han contado es sólo la oficial, que es fragmentada. En ella aparecen los próceres como héroes sin defectos y de esa manera se arman mitos inalcanzables para el hombre común. Surge la pregunta ¿Cuántos héroes cotidianos tenemos en nuestra lucha diaria?, ya que nos han enseñado una historia monótona y aburrida, una historia que está en crisis, escrita por poderosos sólo para avalar su proyecto hegemónico.
Por otra parte, se habló del rol histórico de las iglesias en el desarrollo del proceso latinoamericano, haciendo referencia a la íntima relación entre la Iglesia Católica y la Nación, la tensión entre lo religioso y lo político y a los cambios y continuidades de esta vinculación a lo largo de la historia del país.
Trabajo en grupos
Al terminar los aportes se realizó un trabajo en grupo en base a las siguientes consignas:
¿Qué tipo de experiencia necesitamos construir, bajo el concepto de pueblo o nación para la distribución de la riqueza?
¿Qué tipo de obstáculos o facilitadores vemos que persisten desde la religiosidad para avanzar en la distribución de la riqueza?
Reunidos en más de 90 grupos, los participantes debatieron y elaboraron carteles con frases sintetizando lo trabajado que luego fueron puestas en común en clima de celebración.

Talleres
Por la tarde, luego que algunos durmieran una siesta mientras otros bajaban un rato a la playa, se pasó al trabajo en talleres. Cada uno de ellos, con sus respectivos animadores, tuvo contenidos y dinámicas propias.A la noche se sirvió la cena y luego, para los interesados y a invitación del taller de Medios de Comunicación, se proyectó la pelíc

Celebración de Apertura

Domingo 1 de febrero de 2009 SFT Chapadmalal

Después de todo un día de viajes, desde distintos puntos de todo el país y países vecinos, con las energías gastadas pero con los ánimos muy cargados y expectantes, se dio comienzo a las 20 hs a la celebración de apertura.
Conforme uno se acercaba al lugar elegido para llevar a cabo la apertura del Seminario se escuchaba ”…Hay algo que esta sonando y seguro que ya lo oías, por que la tierra esta vibrando…” eso decía la canción que excedía los limites de una carpa de aprox. 15 metros por 30, donde se concentraban los mas de 1000 personas, que entre ángeles en bicicleta (con la canción de Pocho Lepratti), chacareras y otras canciones que gestaban bailes y palmas, se fue animando y así dando comienzo a la celebración.
Entre nuevas llegadas al complejo hotelero de Chapadmalal y gente que se incorporaba a la celebración en la carpa, Walter Aranda, encargado de la animación de la apertura (entre otros) paso a dar todas recomendaciones necesarias para una vida y convivencia plena en este tiempo compartido entre todos. Presento a los integrantes de la coordinación nacional, luego explico el rol de los animadores como “encargados” de dar a todos conceptos que sirvan de base para más luego, trabajar en los talleres e incorporarlos en nuestra vida y forma de entender cotidiano. También explico el rol de los talleristas, como facilitadores de herramientas para una puesta en acción. Se presento a la coordinación del 24º Seminario y se hizo memoria recordando con alegría y mucho amor, a dos compañeros, que si bien ya no están con nosotros físicamente, nos acompañan cada día y en cada acto que hacemos con amor al otro, como son Orlando Yorio y Susana Goyochea; designando a la carpa principal como… la carpa de Orlando y Susana, como forma de recordarlos y de acercarnos a ellos cada vez que pasemos, entremos y/o trabajemos en la carpa.
Luego, se paso de la mano de la gente de Mar del Plata que desarrollo y desarrolla un trabajo estupendo para que todos nos sentamos como en casa, a hacer un recorrido histórico de la zona costera Argentina que entre videos, fotos, representaciones y canciones llevaron a cabo un muy buen desarrollo histórico, desde la Argentina oligárquica y terrateniente a una costa atlántica solo para algunos, hasta entender a la costa como un derecho y un disfrute para todo y recuperando las realidades de la periferia que iba creciendo en pobladores que fueron bajando de los barcos y encontraron en esta ciudad su lugar en le mundo.
Ya menguando la celebración, con la propuesta de entregar a dios acumulación todo, para que nos entregue poquito (haciendo alusión a al culto que se le rinde al dinero y a la acumulación y que nada nos da) cada delegación, fue desfilando y ofrendando en el escenario, en forma representativa, los frutos de su tierra.
Ya con todas las ofrendas y después de la lectura del versículo 14,13-21 según Mateo, del milagro de la multiplicación del pan, se recogió, como gesto de unión, compromiso y una canasta llena de pan y se repartió y compartió entre todos.
El cierre de la jornada estuvo a cargo del teólogo Ezequiel Silva que cantando una canción de su autoría, llamada “memoria agradecida, fue poniendo en sintonía a los participantes, con el lema del seminario “Distribución de la riqueza para la vida de los pueblos”, acentuando incorporar en la discusión el trabajo como eje principal en la distribución de la riqueza y en la lucha distributiva así como la dignidad entendida como la plenitud de la felicidad con mas humanidad.
Explicando cada una de las estrofas poniendo el acento en las búsquedas de los pueblos hermanos de la patria grande, la palabra que mas resonó fue la esperanza, tomando como punto de partida su reciente participación del foro de teología y liberación, realizado en Belem la semana pasada, mirar la historia con ojos nuevos fue lo que resalto Ezequiel “la construcción del reino de Dios en la historia es la distribución de la riqueza en nuestra tierra”.
Entre cantos y alegría termino la primera jornada de este 24 seminario de formación teológica.

Celebración de los Servidores

El día de ayer, sábado 31 de enero, se realizó a las 20 hs. en la escuela Nº 52 Almirante Guillermo Brown, de Chapadmalal, una celebración de la palabra con la finalidad de la entrega de las pecheras de los servidores, pero, no sólo como identificación, sino también como símbolo de la unión y del servicio hacia y con el otro.
Con una participación aproximada de 100 personas, las voces de cuatro guitarras y un bombo legüero y mientras se acomodaban colchones para la noche que empezaba a caer, de a poco se fueron acercando los unos a los otros, cada vez más cerca del la mesa de la Eucaristía armado con un banco de la escuela, un aguayo, la Biblia y la luz de las velas que auspiciaban de fogón dando el calor necesario para todos y todas. La de ayer fue una celebración armada y llevada cabo entre todos, mediante dinámicas de profundización del lema y con trabajo en grupos, que entre risas y cantos, sirvió de principio para una semana que si bien agitada, será gracias al aporte común, un encuentro multitudinario que seguirá profundizando en la discusión sobre la distribución de la riqueza, como algo imprescindible, para la vida de los pueblos.

Comenzó el Seminario!!






El domingo 1º de febrero, en la ciudad de Mar del Plata, en la localidad y el complejo vacacional de Chapadmalal, el 24º Seminario de Formación Teológica, experiencia que viene recorriendo tiempo y kilómetros proponiéndose como un espacio de encuentro y formación desde una mirada Teológica, que se llevara a cabo hasta el sábado 7.
Del seminario formarán parte aproximadamente 1200 personas de todo el país y de países vecinos, en general, miembros de comunidades cristianas, integrantes de organizaciones sociales y políticas, tanto jóvenes como adultos, que quieran reflexionar y discutir sobre sus prácticas desde una mirada de fe, para volver con una acción colectiva.
Este encuentro y comunión intentará buscar en todos y dejar en cada uno nuevas miradas, deseando construir herramientas que favorezcan e incentiven las prácticas sociales, comunitarias, políticas y religiosas. El Seminario tiene su base en el Pueblo y desde ese mismo es que surge la reflexión, el debate y el intercambio de experiencias, con la ayuda de distintos invitados e invitadas provenientes de las ciencias sociales y teológicas que tienen como tarea animar los espacios y dinámicas de trabajo.

Presentación del Seminario

Este 24 SFT tiene una propuesta concreta, comenzar a pensarnos en clave de pueblo protagonista de su propio destino y revisarnos en ese sentido ¿Qué nos pasó como pueblo? ¿Cómo llegamos a ser lo que hoy somos? por ello el primer símbolo o signo que apreciaremos será el de un sistema que se apropia de nuestra vida desde lo Socio-político-económico-cultural y que nos fue despersonalizando para crear pequeñas islas desde donde resistir y sobrevivir.
Pero en Santiago decíamos que teníamos que dejar de ser sobrevivientes para comenzar a vivir. Esto nos llevo a pensar durante el año, desde la coordinación, que para comenzar a vivir nos teníamos que dar cuanta de que debíamos dejar de resistir y comenzar a clarificar las luchas, los encuentros, las construcciones de distinta índole y, también, revisar nuestras mediaciones y preguntarnos ¿nuestros vínculos hasta donde construyen u obstaculizan una construcción colectiva? Ayudó muchísimo el conflicto Gobierno-Campo a redescubrir nuestras intolerancias y mezquindades y a pensar con madurez mas allá de lo coyuntural. Todos en ese tiempo pensábamos en el País pero ¿en cual? ¿Qué proyecto de país tenemos cada uno? ¿O hay dos países? ¿Dos Iglesias? ¿Será posible que desde este SFT podamos delinear algunos trazos del proyecto de País que queremos? ¿Distribución de la riqueza para la vida de los pueblos es un buen punto de partida para ello? Creemos que sí porque es la vida la que esta en juego, la que esta amenazada y para cuidarla debemos pensar juntos como queremos vivir. La impronta que planteamos es que la vida fluya abundante y que nuestros saberes sean fundamento para gestar nuevas maneras de militar a favor de esa vida.
Este 24 SFT en esta hermosa Chapadmalal nos hace ver una cantidad de enormes contrastes injustos y seguramente nos hará pensar en los que cada uno vive en su lugar de origen. Por ello vimos que los espacios de vida para este SFT no podrían contener toda la temática desde lo pedagógico y lo metodológico
Para este Seminario hemos establecido tres ejes desde donde partir con esta modalidad, que si bien no es nueva, intenta desde una renovada mirada recuperar algunas prácticas históricas del SFT y que son las mañanas comunes, trabajo en grupo y una pequeña puesta en común simbólica. Todo ello con el marco celebrativo-festivo que nos caracteriza como Colectivo Hacedor de Teología.

Los tres ejes pensados para contribuir a la reflexión colectiva son:

Eje Histórico (Político-Social-Eclesial)
Eje Culturas Populares y Medios (Crisis de los contratos sociales, la ideología en los medios)
Teológico (El lenguaje Teológico)

El desafío es construir juntos una Patria grande, más justa, mas humana, más inclusiva. Una Patria donde cada sujeto con un lenguaje teológico común sea profeta de la Esperanza y de la acción. Donde cada sujeto se anime a construir reino de Dios.
La canción dice que “debajo de los puentes también hay reino de Dios”. Hagamos que florezca ese reino de justicia y equidad, el seminario puede ser el “desde donde”, el punto de partida para involucrarnos en el entramado de la historia como protagonistas de nuestro propio destino.
Gerardo Duré. Coordinador de la Coordinación de los SFT´s

Logo del 24 Seminario


En el centro de la imagen de las personas caminando, multicolores, con banderas en alto, representa la vida de los pueblos. La silueta Argentina sumada al contorno continental de color verde, refuerza el sentido plural de pueblos, muestra la amplitud de la participación y refleja la impronta latinoamericana de los Seminarios.
La moneda partida de fondo alude sin rodeos ni eufemismos a la cuestión central de la distribución de la riqueza. Lejos de que el alcance temático se agote en lo económico, la imagen de las porciones de moneda es lo suficientemente contundente para representar todo tipo de riquezas que es necesario distribuir para favorecer la Vida. Como detalle, las porciones no son exactamente iguales.
Alrededor, las palabras del lema combinan colores permitiendo nuevas lecturas: “Pueblos” y “Distribución” son del mismo color, y también “Riqueza” y “Vida”.

Autores: Sebastián Prevotel y Lucas Spigariol

¡Distribución de la Riqueza! para la Vida de los Pueblos

por Lucas Spigariol

Durante muchos años –más precisamente en 22 de los 23 Seminarios realizados- incluimos en la formulación del lema, que sintetiza y a la vez dispara la temática central a abordar, la categoría “pobres”, término de gran densidad teológica y sociológica, lamentablemente no pocas veces vaciado de contenido. En la mayoría de las oportunidades, sobre todo los primeros años, lo expresamos como “Opción por los pobres”, lo que nos ayudó a ir construyendo una identidad propia en sintonía con el caminar de la Iglesia Latinoamericana. En los últimos años, comenzamos el lema con “Desde los pobres…”, planteando el punto de partida, el lugar teológico y el sujeto constructor de la historia. En el anterior Seminario, por primera vez sin la palabra “pobres”, afirmamos un contundente “Desde los pueblos crucificados…” lo que le dio un giro semántico a la expresión, por un lado evidenciando con mayor crudeza las situaciones de injusticia y a la vez como signo teológico, haciendo referencia a la esperanza, la lucha y la determinación por vivir. En esta oportunidad, hablamos de “riqueza”, más precisamente de su distribución, y le damos mayor sentido poniendo como horizonte la vida de los pueblos. Esta formulación plantea una serie de tensiones muy interesantes para abordar y que despiertan preguntas y respuestas movilizadoras para la acción.

Riqueza

En primer lugar, elegir el término “positivo” le da una perspectiva diferente a la tensión pobreza/riqueza. Sin lugar a dudas –y aunque parezca obvio afirmarlo- no queremos la pobreza, preferimos la riqueza. Frente a ciertos espiritualismos –bienintencionados en el mejor de los casos, promotores de resignación, generalmente - que idolatran una noción mística de pobreza, asociada a cierta bondad, desinterés y camino de calvario hacia la Vida Eterna, la propuesta del Seminario es claramente contra la pobreza. Como nos decía Gustavo Gutiérrez ya hace unos años, “Cuando hablamos de opción por el pobre, opción primera, prioritaria y preferencial, queremos decir: opción por el pobre y opción contra la pobreza. Se trata de una opción por las personas que sufren una situación inhumana y de muerte. La pobreza, en última instancia, significa muerte, muerte temprana, muerte injusta, muerte física y muerte cultural”[1]. Queremos hacer una opción por más riqueza para todos y todas. Al traducir las grandes consignas que hemos sostenido en los Seminarios -“más humanidad, más dignidad y más vida”- a situaciones concretas, hablamos de mejores ingresos, de luchas salariales y laborales, del acceso a vivienda, salud y educación, todos aspectos para los cuales es fundamental ubicar en el centro de la discusión los recursos, los bienes, la economía, o sea, la riqueza –o como también lo formulamos en uno de los últimos lemas, la “materialidad” de la vida-. Frente a una pobreza que es impuesta como restricción, como límite, como negación de oportunidades, entendemos la riqueza como posibilidad de elegir, como herramienta para la libertad, en definitiva, el poder decidir qué hacer y cómo vivir. En una mirada más amplia, cuando nos referimos a la realidad latinoamericana, al neoliberalismo o a las políticas de Estado, la apuesta es también a que los mecanismos y estructuras de generación y distribución de la riqueza que se dan en ellos sean objeto de análisis y conflicto. No se trata de abandonar las consignas históricas sino de resignificarlas: No se puede resolver el problema de la pobreza sin abordar la cuestión de la riqueza. Si seguimos preocupándonos por las consecuencias sin atender a las causas, no hay proyecto posible para la vida de los pueblos.

Distribución

Y así surge la otra tensión fundamental: distribución/acumulación. El problema de la riqueza no es en sí su abundancia sino su carencia. O mejor dicho, el contraste entre ellas, la desigualdad en su distribución, en definitiva, la injusticia. El asunto es la acumulación y concentración de riqueza, los mecanismos sociales que promueven, legitiman y naturalizan la coexistencia de minorías enriquecidas y mayorías empobrecidas, y no como casualidad, efecto colateral o mal necesario en camino hacia algo mejor, sino como causalidad, como elemento constitutivo del orden económico mundial vigente. En los Seminarios, innumerables veces describimos las amenazas del Dios mercado, denunciamos los crímenes del capitalismo, analizamos las estructuras y procesos de marginalización, opresión, exclusión, expulsión, victimización, crucifixión, con estos y muchos otros términos, de acuerdo a los contextos del momento e identificándolos en situaciones concretas de nuestros pueblos. Este año la invitación es nuevamente a mirar las realidades de injusticia que nos rodean, pero prestando especial atención a los conflictos sociales, las luchas políticas, las disputas en la construcción de sentido y las diferentes interpretaciones religiosas en relación a la distribución de la riqueza. La lógica de la acumulación seguida del “derrame” es absolutamente falsa y sin demasiado esfuerzo se pueden encontrar abundantes ejemplos en nuestra historia: El que ya llenó su “copa”, siempre puede conseguir otra más grande para seguir llenándola y, si se le caen filantrópicamente algunas gotas cada tanto es generalmente para mantener la ilusión del posible derrame y para apaciguar los embates de quienes sedientos se la quieren arrebatar. Nuestros pueblos, de muchas maneras, reclaman una mayor y mejor distribución, más posibilidades de acceder, disfrutar y compartir lo que entre todos generamos y que algunos acaparan y ostentan impúdicamente. Desde donde se lo mire -lo teológico, lo sociológico, lo económico, lo cultural- la distribución es una cuestión pendiente e impostergable para la vida de todos y todas. Nuestro país, Latinoamérica y buena parte del planeta conservan las heridas provocadas por los proyectos depredatorios de acumulación a lo largo de la historia, favorecidos por complicidades y silencios, indiferencias y engaños que es necesario desentrañar y transformar. [2]


Pueblos

Otra variable fundamental que plantea el lema del Seminario es la relación individual/colectivo. Lo que da sentido a la riqueza como valor es su carácter colectivo, su destino para sujetos plurales en su multiplicidad de formas organizativas colectivas, y en definitiva como pueblos. En oposición, el proyecto capitalista entiende el interés individual como motor de la historia, sobreentiende que siempre que se habla de riqueza se lo hace en términos individualistas y plantea como fin último la acumulación infinita sin importar a los demás sujetos que queden fuera o sea necesario pasarle por encima para lograrlo. Bien lo caricaturiza Manolito, uno de los amigos de Mafalda, cuando en una de sus tiras cómicas (¿cómicas?) afirma que “nadie puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás”[3].

La vida de los pueblos –en su doble pluralidad, con pueblo como sustantivo colectivo y haciendo referencia a diferentes pueblos- le da sentido, orientación, profundidad y mística a la distribución de la riqueza. La pregunta de para qué distribuir no puede evitarse. Por otra parte, pueblo es un término que necesita una fuerte resignificación. Buscando elementos en la historia reciente, primero la dictadura y luego el asalto neoliberal, junto por las cíclicas crisis económicas, favorecieron la dispersión del pueblo, la fragmentación de sus experiencias organizativas, la dificultad de encontrar identidades comunes. Este fenómeno no es nuevo; así lo expresaba Orlando Yorio cuando nos preparábamos para el 15 SFT: “La diversificación y el debilitamiento del sujeto "pueblo", por una parte, hacen más dificultoso el poder reconocer la unidad y las coherencias de la marcha de los pobres en la historia. Y por otra, ocasiona otra gran dificultad: la de hacer memoria. Hacer memoria parece una de las tareas más importantes para recuperarnos de la dispersión.”

Vida

Por último, la restante categoría expresada en el lema, vida, plantea su tensión con todos los signos de muerte que pueblan nuestra realidad. La contundencia del término, con su abundante fundamentación bíblica y teológica y su utilización en las ciencias sociales, permiten por un lado darle un sentido de intencionalidad a la distribución de la riqueza, como afirmábamos respecto del uso de la palabra pueblos, y también remite a las ideas de más humanidad, de vida abundante y de materialidad de la vida, abordadas en los últimos Seminarios, y a innumerables menciones y reflexiones a lo largo de todo nuestro recorrido histórico como colectivo teológico.

¿Cómo hacemos?

El abordaje de estas problemáticas en el presente Seminario lo haremos primero viendo cómo estamos y cómo hicimos para llegar a dónde estamos y luego trabajando sobre cómo transformar la realidad con nuevas formas y estrategias. En este sentido, es oportuno retomar las preguntas del “cómo” que dejamos planteadas sobre el final del Seminario anterior: “Cuando nos preguntamos ‘¿cómo hacemos esto?’ es porque queremos pasar a la acción. Ya no nos conformamos con lo que venimos haciendo y queremos hacer alguna otra cosa. Preguntamos cómo ir mas allá de lo que estamos haciendo ahora, cómo entramos en una nueva etapa, un nuevo compromiso. Es peligrosa, porque demuestra nuestra disposición a actuar, a arriesgarse, a probar nuevas formas.” [4]
Toda transformación trae conflicto. No un dialogo que evita el conflicto, sino que lo pone sobre la mesa, que permite visualizar las tensiones e intereses diferentes, enfrentados o irreconciliables. Creemos en un Jesús que tuvo fuertes conflictos y no los esquivó, ni siquiera antes la amenaza cierta de su muerte violenta.
Estamos viviendo un momento histórico, una oportunidad de abordar las grandes problemáticas que pasan por tocar el nudo de la riqueza, que no es sólo dinero, sino la posibilidad de alimentación, educación, cultura, vida, lo que nos lleva necesariamente a pensar qué proyecto de país queremos y somos capaces de elaborar.
En numerosas comunidades y organizaciones sociales y políticas hace tiempo que hablamos directa o indirectamente de la distribución de la riqueza, a pesar de haber sido un tema sin mayor presencia y repercusión en la opinión pública y en los discursos mediáticos. Pese a ello, la insistencia y constancia en las afirmaciones ayudó sin dudas a que este discurso adquiriera creciente visibilidad. En la actualidad, debido en buena parte a los conflictos de intereses económicos que tuvieron en vilo a nuestro país durante el año, la distribución de la riqueza se convirtió en frase frecuente en boca de dirigentes de todo el espectro político, ya sea por convencimiento o por ser “políticamente correctos”, desde los sectores económicos más concentrados hasta los diferentes poderes del Estado, opositores y oficialistas, derechas e izquierdas. Más allá de matices y posibles posicionamientos particulares, celebramos la irrupción de este conflicto –y de tantos otros- por las posibilidades y preguntas que plantea:


  • ¿Dónde está instalada la riqueza? ¿Quiénes la atesoran y administran? ¿Cómo distribuir? ¿Cuánto? ¿A quién se le da y a quién se le quita? ¿Quiénes participan y deciden los mecanismos de distribución?
  • ¿Qué actores sociales intervienen en la reproducción y legitimación de los proyectos de acumulación?
  • ¿Qué papel juegan los medios masivos, los partidos políticos, los variados sectores económicos, los movimientos sociales, las iglesias, la opinión pública, etc?
  • ¿Qué elementos podemos recuperar de la praxis del Jesús histórico para suscitar dinamismos inclusivos que involucren a la diversidad de los pueblos en la gestación de un proyecto común?
  • ¿Cómo podemos conjugar pueblos, distribución, proyectos históricos y vida?[5]

Son preguntas que probablemente no respondamos completamente pero que seguro profundizaremos y nos animarán en el camino.

Ejes centrales

El tema central planteado en el lema lo abordaremos a lo largo de la semana focalizando la discusión en tres grandes ejes que nos aportan diferentes perspectivas:

  • Eje Histórico (sociopolítico y eclesial)
  • Eje de las Culturas Populares y Medios
  • Eje Teológico

Riqueza, Distribución, Comunicación, Proyecto, Historia, Iglesia, Pobreza, Latinoamérica, Pueblos, País

Sin lugar a dudas, este 24° Seminario nos va a seducir por varios motivos. La temática que abordaremos tiene mucho que ver con el momento actual que vivimos y no está aislada del contexto histórico de los Seminarios.
Queremos decir con esto que el SFT desde hace tiempo viene poniend, o en boca de muchos políticos, dirigentes, periodistas, etc. temáticas que más tarde o más temprano se han instalado en nuestro país.

Destino Chapadmalal

Una característica seductora seguramente es el lugar elegido, que tampoco es casual. Creemos que remite a un momento del país en que se estaba ejecutando un gran proyecto nacional y que también tiene que ver con la redistribución de la riqueza. El Complejo de Chapadmalal será todo un símbolo a la hora de caminar por sus pasillos, trabajar en sus galerías, descansar en sus habitaciones y pasear por sus hermosos parques. Disfrutar de algo que fue creado para los que menos posibilidades tenían de hacerlo nos puede ayudar a poner en clima para abordar la temática central del SFT.

Lugar y fecha

La fecha del 24º SFT es del 1 al 7 de febrero y la sede será el Hotel N° 4 del Complejo Turístico de Chapadmalal, a 23 km de Mar del Plata. El edificio puede albergar hasta 900 personas en habitaciones para cinco camas y baterías de baños en los pasillos. Se encuentra a menos de cien metros de la playa y está rodeado de un hermoso parque que entre otras cosas cuenta con un centro de salud las 24 hs. Dentro mismo del hotel funciona un pequeño centro comercial con kiosco, cyber, locutorio y agencia de pasajes.

Referentes
La elección de la sede trae en la práctica algunas cuestiones a tener en cuenta de una manera diferente a otros años, por exigencia y control de la administración del Complejo Turístico. Entre otras cosas, necesitamos articular mejor todo el proceso de inscripción con los referentes de cada delegación y en particular adelantar la fecha de cierre de inscripción. Para ello, en esta segunda mitad del año pediremos un esfuerzo adicional a los referentes y que quienes quieran participar y no conozcan a los referentes de la zona se pongan en contacto cuanto antes con la secretaría del SFT. El objetivo es garantizar que la mayor cantidad de personas posible pueda participar y disfrutar el Seminario.

Precio de inscripción
El precio de la inscripción fue motivo de discusión y reflexión dentro de la coordinación. Desde hace años, se viene subsidiando fuertemente el precio de inscripción, con un valor que no alcanzaba ni siquiera para cubrir los gastos de comida. El costo real del Seminario, incluyendo la infraestructura, materiales, limpieza, seguridad y equipos de sonido de la semana del encuentro, como también los gastos de reuniones, organización previa y de secretaría y publicaciones durante todo el año, es mucho más elevado y en los últimos años ha ido creciendo. Por otra parte, cada vez más cuesta conseguir financiamiento que nos ayude a llevar adelante la organización del Seminario y cierto margen de ahorro con que contábamos se fue agotando hasta desaparecer. De todas maneras, teniendo en cuenta que la infraestructura que nos facilita el Estado nos permite reducir costos, el equipo de coordinación decidió no aumentar el precio de la inscripción y sostener los mismos valores que el año pasado.

Participantes que viajen desde:
  • Más de 1000 kilómetros: $ 110
  • Menos de 1000 kilómetros: $130

Una pregunta pendiente

Hacia el 24 SFT

Aún nos sigue llegando el eco de la pregunta que surgió como clamor común en “La Juntada” del último Seminario en Santiago del Estero: “¿Cómo?”. Sin dudas, una pregunta peligrosa que exige una respuesta inédita y creativa. Una pregunta que nos exige fidelidad a la realidad, conciencia histórica y una mirada teológica a los caminos transitados como pueblo(s) hasta el día de hoy.

Ezequiel Silva

El 2010, año del publicitado “bicentenario”, se nos presenta como un horizonte simbólico, que ciertamente puede ser diabólico.

Al hablar de horizonte simbólico nos referimos a un horizonte común donde puedan conjugarse todos los anhelos populares de felicidad, fiesta y plenitud. La palabra símbolo, desde su origen griego, nos remite a aquello que une, que pone en referencia dos realidad diversas pero que en el símbolo se hacen comunes y se reclaman la una a la otra.
El símbolo une, pero no homogeiniza. Diabólico, en cambio, viene –en su origen griego- de separar o dividir en dos.

Los sucesos vividos como pueblo en los últimos tiempos nos plantean muchas preguntas: de cara a lo sucedido durante el conflicto campo-gobierno. ¿Será el 2010 un horizonte simbólico, que pueda conjugar nuestras esperanzas y proyectos de país, fundamentalmente de los sectores olvidados, o se está gestando un escenario diabólico?; ¿durante los días del conflicto no hubo discursos que verbalizaban proyectos de país que tendían a una división (diabólica) antifraterna?
Sabemos que las simplificaciones que escuchamos y vimos durante aquellos días no se corresponden totalmente con la realidad y que debemos complejizar el escenario ante el trayecto histórico de nuestro pueblo. El debate público que captó masivamente la mirada de la opinión pública, que esconde la pregunta por nuestros proyectos históricos como pueblo(s), merece ampliarse.

Surgen entonces las preguntas con la mirada puesta en el 2010, ¿no será necesario recuperar los diversos relatos y proyectos históricos que se enraízan en el suelo de nuestro país?, ¿no habrá que habilitar las voces silenciadas, los rostros encubiertos? Hay una pluralidad de proyectos históricos, de pueblos, de culturas que reclaman su participación en la definición de la nación que queremos ser. ¿Vamos a escuchar sólo a las voces más potentes? ¿Nos animaremos, inspirados por una lectura teológica de la historia, a mirar el reverso de ella? Son muchos los pueblos que han sido sujetos dinamizadores de cultura, esperanza y vida en nuestra tierra. Tal vez, sea deber de reparación histórica habilitar, contra todo intento de sofocar, la voz de los pueblos de una vez por todas.

La visibilidad de los proyectos históricos muchas veces ha sido –y es- en gran parte correlativa a su participación en la riqueza, en los bienes de la tierra y sus frutos. Si hay algo que debemos agradecerle al conflicto es el haber llevado por primera vez a debate público y masivo, desde el retorno de la democracia en el 83´ a nuestros días, la cuestión de la distribución de la riqueza. Otra cosa que debemos agradecer es que cada actor se mostró no como dice ser, sino como es: el gobierno, “el campo”, la Iglesia... Los conflictos tienen esas virtualidades.

La vida de nuestros pueblos reclama una mayor distribución de la riqueza. De otro modo su participación en el debate por el país que queremos será desigual. Se trata de una cuestión pendiente e impostergable tanto desde una perspectiva socio-política como histórico-teológica.
Nuestro país conserva las heridas provocadas por un proyecto depredatorio de acumulación que ha tiranizado otros proyectos históricos, sobre todo los de los pobres y de los pueblos originarios.


Nuevas preguntas

Para seguir respondiendo el “cómo” nos debemos más preguntas:

  • ¿Qué papel juegan los medios masivos en la reproducción y legitimación de ese proyecto neoliberal de acumulación que pretendía que la vida de los pueblos sería fruto del “derrame” o “desborde” de la riqueza impúdicamente acumulada?
  • ¿Qué tipo de comunicación ha sostenido la injusticia estructural?
  • ¿De qué modo se han involucrado los movimientos sociales?
  • ¿Qué simbólica ha oprimido y reprimido la creatividad de los pueblos en la reproducción de su vida y en el acceso a los bienes de la tierra?
  • ¿Qué papel han tenido las Iglesias en ello?
  • ¿Es posible una simbólica cristiana que se nutra de la praxis del Jesús histórico para suscitar dinamismos inclusivos que involucren a la diversidad de los pueblos en la gestación de un proyecto común?
  • ¿Qué teología será necesaria para la distribución de la riqueza, para la participación plena en la vida material, presupuesto indispensable para el desarrollo espiritual y ámbito primario de su realización?

La pregunta por el “cómo” no puede responderse inercial o automáticamente. Debe responderse real e históricamente. Esto es lo que queremos intentar encuadrar en el próximo SFT.

Avanzando en la rumia y la reflexión, queremos que el Seminario de Mar del Plata nos ayude a seguir respondiendo a la pregunta que cobró forma en Santiago: ¿cómo podemos conjugar pueblos, distribución, proyectos históricos y vida? Una pregunta que probablemente no respondamos completamente pero que seguro profundizaremos y nos animará en el camino.

Utopías, memoria y alternativas

Para el próximo Seminario, uno de los temas centrales sobre el que se va a trabajar es en relación al proyecto de país que queremos. Esta idea, que cobra un sentido especial en el contexto actual que vivimos, tiene raíces profundas que se pueden rastrear en la historia de nuestra sociedad, del país, de Latinoamérica, en la experiencia de fe del pueblo de Dios en todo el camino de salvación, y –más modestamente- en el recorrido de los Seminario de Formación Teológica a lo largo de los 24 años que cumplirá en febrero próximo. En este sentido, es una oportunidad para recrear un valioso aporte de Orlando Yorio, –el 9 de agosto se cumplieron 8 años de su fallecimiento-, como preparación al Seminario del año 2000, que tenía por lema “Desde los pobres construimos una sociedad para todos”.


Dispersión de los pobres

Para reconocer cómo, desde los pobres, construimos una sociedad para todos, surge hoy una primera dificultad: la dispersión de los pobres. La dispersión de los “desde dónde” nos paramos para hacer ese reconocimiento. Por ejemplo, en la Argentina, antes decíamos “pobres” y también decíamos, como sinónimo, “trabajadores”. Hoy no podemos decir lo mismo. Hoy se nos impone una variedad y una incertidumbre, unos son trabajadores, muchos son desocupados, muchos subocupados... Hablamos de “marginados”, pero hay distintas maneras de vivir la marginación. Maneras que tienen su relación entre sí, pero que a la vez son mundos distintos. Una cosa son los chicos de la calle. Otra el protagonismo de muchas mujeres pobres. Otro es el mundo de las cárceles. Otro el mundo del SIDA. Otra la lucha de los jubilados.
Antes usábamos mucho otra palabra como sinónimo de pobre. Palabra que a la vez expresa unidad de vida y de acción y que convoca a la variedad de los pobres. La palabra "pueblo". Pero en estos últimos años la hemos ido usando cada vez menos.
Desde los pobres, vivimos una dispersión del pueblo. Antes, para reconocer el dinamismo que, desde los pobres construye una sociedad para todos, imaginábamos un sujeto, el pueblo, que iba caminando, cubriendo etapas. El pueblo era sujeto de la historia, protagonizaba una epopeya, no sé bien si hacia la toma del poder, pero sí hacia ser dueño de su destino.

Hacer memoria

La diversificación y el debilitamiento del sujeto "pueblo", por una parte, hacen más dificultoso el poder reconocer la unidad y las coherencias de la marcha de los pobres en la historia. Y por otra, ocasiona otra gran dificultad: la de hacer memoria. Hacer memoria parece una de las tareas más importantes para recuperarnos de la dispersión. ¿Cómo se hace para recordar en momentos en que es difícil hacerlo?
Hay para ello distintos modos y posibilidades. Se puede hacer una memoria cronológicamente ordenada. Reconociendo distintas etapas.
Por ejemplo: Influjo de pobres sobre Buenos Aires, a partir de movimientos migratorios; venida a Bs. As. de gente del interior (cabecitas negras, para muchos porteños de entonces), crecimiento de las villas miserias, venida de países vecinos (Bolivia, Paraguay, Chile), rechazo a los extranjeros.
Influjo de movimientos sindicales: Cipriano Reyes, Alonso, Taccone, Tosco, Ongaro, Vandor, Lorenzo Miguel, De Gennaro.
A partir de acontecimientos masivos: 17 de octubre, Cordobazo, Santiagueñazo, Jujeñazo.
A partir de sentimientos o calidades de vida compartidas con los pobres: sencillez, solidaridades, fiestas, lucha por vivir, abandonos, miedos, rabias, violencias.
Hacer memoria parece una de las tareas más importantes para recuperarnos de la dispersión.
  • ¿Cómo se hace para recordar en momentos en que es difícil hacerlo?
  • ¿Cómo recordar y que la memoria permita superar los dogmatismos, las interpretaciones estrictas de las leyes, que angustian, que quitan libertad y que frenan la vida?
  • ¿Cómo recordar hoy y que la memoria hecha una lo íntimo, lo pequeño, lo cotidiano con la historia de los pueblos?


Un poco de historia

La expresión “Opción por los Pobres” se da a mitad de este siglo. Oficialmente, a nivel de Iglesia Latinoamericana, la pronunciamos en el 68, en Medellín. Ya se venía elaborando desde mitad de los cincuenta, más o menos. A nivel latinoamericano se siente el influjo de estos acontecimientos, de las ideas y de las pasiones. Pero también hay una corriente propia de América Latina de lucha por la justicia que viene, por lo menos, desde que el conquistador europeo pisó estas tierras.
Esta lucha por la justicia resurge de una manera especial a comienzos del siglo XVIII con las revoluciones de los comuneros, que reaccionan frente a las nuevas imposiciones de un creciente capitalismo internacional. Tupac Amarú es un nombre significativo, pero hay reacciones del mismo tipo en otros sitios, como por ejemplo en Corrientes y en Tucumán; hay una vertiente que mantiene viva la conciencia por la justicia, por el pobre y por el marginado. Los uruguayos, por ejemplo, reconocen en Artigas un exponente claro de esa conciencia.
A fines del siglo XIX y en el XX, surgen movimientos de justicia. Revoluciones como la mexicana, la cubana, la sandinista. Guerrillas. Luchas rurales por la tierra. Luchas sindicales.
Como Iglesia Latinoamericana tenemos una tradición de compromiso con la justicia que se remonta hasta nuestros orígenes. Denuncias proféticas desde la doctrina, desde la predicación y desde el magisterio, sínodos, experiencias pastorales de evangelización inculturada y comunitaria, son signos de este compromiso con la justicia. También, desde los orígenes, hay en la Iglesia Latinoamericana, una tradición de complicidad con sectores injustos y poderosos.
Después de la Segunda Guerra Mundial, sobretodo, en la década del 50, hay un mayor compromiso de sectores cristianos, tanto católicos como protestantes, con el más pobre. De ese compromiso surgen distintos tipos de presencia de iglesia en sectores marginales urbanos y rurales y una conciencia evangelizadora que como magisterio católico se expresa en Medellín.
La “opción preferencial por los pobres”, conciencia, pastoral, espíritu, compromiso, tiene su Pascua. En primer lugar, pasa por represiones ideológicas, políticas, institucionales, eclesiales, militares, policiales, económicas. Alrededor de la década del 70, especialmente en el cono sur de América Latina, los gobiernos de facto que implementaron la llamada “doctrina de seguridad nacional” significaron la concentración intensa de dicha represión. La persistencia de estos distintos tipos de represión muchas veces produce desánimos personales y grupales. Produce también debilitamiento de solidaridades y disgregación de organizaciones.

De la memoria a la utopía y las alternativas

La Pascua de la "opción preferencial por los pobres" revela que hay cosas en ella que permanecen y que se van haciendo nuevas. Hay una persistencia de dicha opción, que es más honda y más definitiva que la de las represiones, de las exclusiones y de sus consecuencias.
Hay luchas por la vida y hay solidaridades que siempre renacen, y en circunstancias nuevas. La Biblia en manos de los pobres, tal como se da en América Latina, es un acontecimiento que perdura y crece como vitalidad eclesial. Permanecen, como seguridades hondas conciencias de uniones entre Fe y Vida, entre Fe y Vida Compartida, entre Fe y Justicia. Permanecen profetas y mártires, como modelos, como compañeros de camino y como signos de la hermosura y de la trascendencia de la vida en esta opción preferencial por los pobres.
Los laberintos y los túneles llevan al corazón de las diversidades, pero desde allí se abren horizontes nuevos. El llegar a lo hondo de situaciones humanas diversas en su pobreza, nos permite reencontrarnos como pobres desde lo hondo, desde verdades del ser humano. Así podemos establecer redes en las que se van tejiendo globalidades pequeñas, pero mucho más respetuosas y auténticas. Podemos recuperar soli­daridades nuevas, que van más allá de los límites que nos ponen las estructuras de nuestras instituciones, ideologías, religiones o dogmatismos.

Es un extracto de los aportes de Orlando Yorio un curso-taller realizado en Buenos Aires en septiembre de 1999. El texto completo fue publicado por el centro Nueva Tierra mediante un cuadernillo titulado “Memoria, Utopías, Alternativas”

Se viene el 24º Seminario. Mar del Plata nos espera


El 24 Seminario de Formación Teológica ya es realidad: ¡¡ Mar del Plata nos espera !!
Sí, aunque todavía resuenan los ecos de muchos de los momentos de Santiago del Estero, queremos compartir con ustedes la confirmación de la sede del próximo Seminario, que va a resultar un lugar muy atractivo para muchos y oportunidad para conocer el mar y también para interiorizarse de otras realidades no tan felices. Nos alegra mucho que las comunidades marplatenses hayan aceptado el desafío de su organización y se encuentran muy motivados, incluido su Padre Obispo, Juan Alberto Puiggari, quien nos recibió con mucha cordialidad y atento a que pueda realizarse en la diócesis que anima.

Mar del Plata, con los brazos abiertos


Queridos futuros participantes del 24 Seminario de Formación Teológica:

Ya comenzamos a trabajar desde Mar del Plata, nuestra querida ciudad, por un nuevo Seminario de Formación Teológica.

La alegría que nos invade a cada uno de los que organizaremos este encuentro es inmensa. Es un desafío muy grande poder recibirlos en nuestra “CIUDAD FELIZ”. ¿CIUDAD FELIZ?
Mar del Plata es el centro turístico de mayor caudal de nuestro País. Tiene hermosísimas playas, un puerto emblemático, sierras pintorescas, una infraestructura hotelera inmensa, etc… pero también tiene un altísimo grado de marginación, pobreza, desempleo. Es por eso lo de CIUDAD FELIZ entre signos de preguntas.

Gracias a Dios, son muchos los hermanos y hermanas, que contribuyen a seguir caminando y luchando juntos para que esta CIUDAD FELIZ no esté más entre signos de preguntas.

Por eso estamos trabajando para poder compartir experiencias con todos los hermanos que nos visiten en este Seminario de Formación Teológica: “Estamos entendiendo la formación como un modo de protagonismo, no tanto como una academia en donde se toma apuntes y después se rinde. Intentaremos invitarlos a que construyamos juntos el pensamiento, un modo de ser, una perspectiva de vida, de vida en abundancia. Queremos sentirnos involucrados en el camino de hacer teología juntos….” (Marcelo Trejo) 22 SFT.

Por lo tanto, ya comenzamos a conformar los diferentes equipos para el armado de la infraestructura necesaria para recibirlos con los brazos abiertos.

Equipo de coordinación Mar del Plata.

Encuentro con las comunidades


Cuando en Santiago del Estero charlamos con algunos de los participantes de la delegación marplatense la posibilidad de llevar el Seminario a esa ciudad, lejos estábamos de pensar que a esta altura del año tendríamos la certeza de compartirles la concreción de ese sueño. Mar del Plata nos va a recibir en febrero próximo como sede del 24 Seminario.

En los primeros días de mayo, con Marta Manterola fuimos para allá y nos encontramos con un grupo con mucho empuje y entusiasmo, con los miedos que implica la organización, pero con convicción y entrega. Compartimos inquietudes, dudas y otras yerbas de manera muy amena. También nos entrevistamos con Monseñor Puiggari, obispo de Mar del Plata, quien nos recibió muy amablemente. Lo interiorizamos sobre la importancia de hacer el Seminario en su diócesis, como aporte a la iglesia y al fortalecimiento de las comunidades, y él se mostró dispuesto a acompañar y avalar su realización.

Al día siguiente, con Ana Laura Vulcano, referente del equipo local en la coordinación del Seminario, y el Padre Gustavo compartimos la celebración del día del Trabajador en Santa Rosa, una de las Comunidades del Sur. Con un día espléndido, nos alejamos del centro, con sus edificios, sus playas y el atractivo de sus hermosos negocios, para meternos de lleno en la otra Mar del Plata, la no tan “feliz”, la que se sostiene a fuerza de amar y defender la vida, la que necesita de manos luchadoras, como las de la comunidad que conocimos, que celebra y anima un barrio donde hay muchas necesidades insatisfechas. Necesidades hay también en otras partes del país, pero aquí adquieren más relevancia por el gran contraste con esa Mar del Plata que seduce a cientos de miles de turistas que se acercan cada verano.

Con la simpleza y la sencillez de quienes se saben comunidad, vivimos una muy linda celebración, participamos de sus proyectos, vimos las obras para construir el centro comunitario y por sobre todo experimentamos la calidez y las ganas de “vivir” el Seminario asumiendo el compromiso de ser anfitriones por primera vez.

Le hacemos llegar a los compañeros y compañeras de Mar del Plata nuestras más sinceras felicitaciones y un agradecimiento muy grande por el compromiso asumido.

Gerardo Duré- Coordinación del SFT